El Velo-Dog era un revólver de bolsillo creado por el armerofrancés Charles François Galand en 1894[1] y utilizado en toda Europa, siendo concebido como arma de defensa para los ciclistas contra el ataque de perros callejeros.[2][3]
Etimología
El nombre Velo-Dog procede de la combinación de las palabras vélocipède, velocípedo en francés, y dog, perro en inglés.[4] Por el contrario, hay quienes defienden la teoría de que Velo-Dog era contracción de velox (veloz) y dog para resaltar que era una bala más rápida que los populares revólveres "Bulldog".[5]
Características técnicas
Los revólveres Velo-Dog por lo general eran de distintas formas, pero tienen algunas características comunes. Habitualmente el martillo estaba oculto en el interior (tipo hammerless: sin martillo), para evitar que éste se enredara en la ropa, siendo de doble acción única. Todos tienen cañones cortos y estaban diseñados para cartuchos de percusión central, inicialmente de pólvora negra,[5] con un tambor para cinco o seis cartuchos. Otra característica de varios modelos posteriores del Velo-Dog es la ausencia del guardamonte y un gatillo que se pliega contra el armazón del arma cuando no es empleada. La carga de cartuchos en el tambor se realizaba generalmente mediante una portilla lateral, situada a la derecha del arma, y la extracción de los cartuchos disparados, por medio de una varilla giratoria sobre un eje situada bajo el cañón.[3]
En su concepción original, el revólver utilizaba un cartucho especial conocido como 5,75 mm Velo-Dog, que montaba una bala encamisada de 5,5 mm y que era ligeramente menos potente que un .22 Long Rifle.[1] Éstos venían cargados con proyectiles de pimienta,[7] en caso de querer dar un buen escarmiento, o de plomo, si lo que se pretendía era obtener resultados más contundentes. Así rebasaron el objetivo al que estaban destinados y se convirtieron en armas de defensa personal, después de 1900 comenzando a fabricarse modelos de calibres mayores, como 6 mm, 6,35 mm, 7,65 mm, etc.[4] Este cartucho todavía es, o era fabricado hasta hace poco por Fiocchi.[8]
Este tipo de revólveres acabaron teniendo una buena aceptación, gracias a su reducido tamaño y a lo económico de su precio, pues la mayoría estaban fabricados con materiales de baja calidad. Compitieron con las pequeñas pistolas semiautomáticas en el campo de las armas de bolsillo, destinadas a la defensa personal, hasta que estas últimas lograron imponerse en el mercado.[4]
Debido a la baja potencia del cartucho, se registró un caso de suicidio donde una mujer se disparó dos veces en la sien con un revólver Velo-Dog de 6,35 mm antes de morir.[9]
↑Barnes, Frank C. (Ken Warner, Editor) 1989. Cartridges of the World, 6th Edition. DBI Books, Inc. Northbrook, Illinois. p. 218. ISBN 0-87349-033-9.
↑ abMuseo de la Industria Armera de Eibar. «Revólver "Velo-Dog"». Archivado desde el original el 27 de noviembre de 2012. Consultado el 13 de octubre de 2014.
↑ abcJ. M. Firearms Collection. «Velo-Dogs». Archivado desde el original el 18 de octubre de 2014. Consultado el 13 de octubre de 2014.
↑Barnes. Cartridges of the World (10ª edición). p. 300.
↑Hayashi, T.; Gapert, R.; Tsokos, M.; Hartwig, S. (2012). «Suicide with two shots to the head using a rare 'Velo-Dog' pocket revolver». Forensic Science, Medicine, and Pathology9 (2): 265. doi:10.1007/s12024-012-9360-z.
Referencias
Barnes, Frank C. (1989). Warner, Ken, ed. Cartridges of the World (6ª edición). Northbrook, Illinois: DBI Books, Inc. ISBN0-87349-033-9.
Barnes, Frank C. (2003). Skinner, Stan, ed. Cartridges of the World (10ª edición). Krause Publications. ISBN9780873496056.