Como varios de los otros autódromos de Fórmula 1 construidos en la década de 2000, Shanghái fue diseñado por el arquitecto de circuitos alemán Hermann Tilke. Su forma evoca la figura del carácter chino shang (上), que significa "por encima" o "ascendente" y que forma parte de la propia palabra Shanghái. A su vez, sus primeras curvas forman el famoso símbolo del yin y yang. El trazado tiene una extensión total de 5,5 km, entre los cuales destacan la primera curva, única en todo el campeonato y muy complicada de realizar para todos los pilotos y su recta de atrás, de aproximadamente 1,2 kilómetros de longitud y donde los monoplazas alcanzan la velocidad de 340 kilómetros por hora.[2] El trazado tiene un equipamiento sobresaliente en todos los aspectos, desde la seguridad a los boxes, pasando por las tribunas.
En este circuito ha estado ubicado en la última parte del campeonato de Fórmula 1, siendo la carrera que cerró la temporada de 2005, la antepenúltima de 2006 y 2004 y la penúltima de 2007 y 2008.[2]